Ante una situación tal el cartero, mensajero o buzoneador de turno optará claramente por el botón situado en el extremo superior izquierdo, atendiendo a las pautas de lectura izquierda-derecha / arriba-abajo cuasi universal.
En su defecto, y ante la duda, optará por el extremo superior derecho.
Si por alguna razón alguno de estos dos puntos causara pánico al elemento impertinente, seguro que optará de forma no aleatoria por el extremo derecho e izquierdo, en ese órden. Respondería a los cánones del Bustrofedon.
Todo esto para evitar la completa aleatoriedad que provoca la retícula, pautada pero inquietante, y todo lo que no esté al alcance visual primario. Un perfecto ejemplo estéquedon.
Por tanto, y atendiendo a nuestras herencias de las lenguas latinas y griegas, procura evitar vivir en cualquier piso cuyo portero automático corresponda a cualquiera de las 4 esquinas del aparato emisor, en mayor grado si hablamos de las superiores.
Créeme, sé de lo que hablo, y ahorrarás muchas interrupciones molestas con objetivos equivocados.
Photo by Katphotos


