y otras hierbas
Hace pocos días me enfrenté a la ya sobada pregunta – ¿Qué es para tí el Diseño? – y volví a dudar durante unos segundos …
Respondí que para mí el Diseño es el detalle, pero llevo tanto tiempo respondiendo eso que ya me cuesta creerlo. El Diseño es esa disciplina a la que dedico ocho horas remuneradas al día y otras tantas sin remuneración fija o estable. Y lo sigo haciendo con el mismo cariño que antes, sin tanta cancamusa.
Esos breves segundos de reflexión se hicieron eternidad al matizar algunas tendencias. Esas que parecen empujar al sector a presumir del detalle, a “firmar” cada pixel y llenar la estantería de trofeos picados en HTML5 y CSS.
Es lo que podéis ver a diario en redes como dribbble.com, donde cientos/miles de diseñadores se estrujan los sesos por ilustrar con el detalle en un contexto perdido, donde nada tiene más valor que un pixel bien puesto. Todo queda tan descontextualizado que sólo queda decir – Cool, dude – que corresponde al 90% de los comentarios de valor del site.
Como era de esperar funciona como cualquier otra red; cuanto más favoritees más favoriteado serás (el desfavoriteador que lo desfavoritee, buen desfavoriteador será).
Si tuvieras acceso a esa red de élite también podrías observar como los “rookies” (no maten al pianista que así los denomina la propia red) se afanan por imitar a las “all-stars”: nombres propios que no muestran más allá que capturas de PPTs y proyectos donde, oh sorpresa, ellos son sus propios clientes finales.
– Pero, oye … ¿y el cliente?.
– ¿Qué cliente?.
– Si, hombre, ese que te está pagando.
– Ah! Esperando a que le entregue el proyecto. Todo el mundo lo favoritea, así que si no le gusta es que no tiene ni p*** idea …
– Ajá …
Perdemos el norte volviendo a caer en errores del pasado, pensando que sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer, en todo momento, llegando incluso a ignorar al cliente a favor de la comunidad de diseñadores – Porque ellos sí me entienden–. Y luego llegan las decepciones.
Ahora que parece que teníamos bien aprendida la lección de que el diseñador no es artista ¡no volvamos a joderla! Los egos profesionales toca dejarlos en casa.
The design business continues to navel gaze. Designers are still designing for other designers rather than working to convince the business world of the importance of design in our everyday lives.
Evidentemente el Diseño es el detalle … pero el detalle no está en el pixel. El detalle es proporcionar soluciones a medida que encajen con la problemática del proyecto. El detalle es un contexto, un problema, una conversación y una solución.
La perfección, que es lo que buscas, se gana con la experiencia. Y la experiencia se gana trabajando, no jugando a ser trabajador.
No te preguntes cuántos favoritos tiene tu último proyecto, ni te enerves cuando te critiquen. Preocúpate en preguntarle a tu cliente cuántos nuevos usuarios ha ganado en los últimos meses, cuántas ventas se han cerrado desde tu participación en el rediseño y, lo más importante, si están contentos con tu solución. Ese es el único trofeo válido en esta humilde profesión.
Y sí, tengo cuenta en dribbble, la uso con moderación y dentro de mi círculo de amigos, sin más aventura que contextualizar conversaciones.

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8/12/2010
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